| Bolonia |
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¿Qué es el “Plan Bolonia"? El “Plan Bolonia” es el nombre que se utiliza habitualmente en nuestro país para referirse informalmente al “Espacio Europeo de Educación Superior, EEES.”, ya que fue en esta localidad italiana, donde los ministros de educación europeos, se reunieron para poner las bases de la enseñanza del futuro próximo, de los estudiantes de universidades europeas. Entrará en vigor de forma total (en la actualidad ya se imparten titulaciones en determinadas Universidades, principalmente privadas, con el nuevo formato europeo) el 1 de Octubre de 2010. ¿Por qué de este cambio de sistema educativo? Todos podemos afirmar sin reparos, que la Universidad tiene un papel sin igual en el desarrollo cultural y económico de cualquier nación. En Europa, como bloque geopolítico, se debería por tanto potenciar una Universidad competente en todos los sentidos, desde el ideológico (monopolio en la actualidad de los USA y su modelo globalizador y capitalista) al tecnológico , científico o de cualquier otra índole. Para ello lo ilógico, es aceptar como bueno, un sistema educativo, el actual, que no considera que posean los mismos conocimientos, por poner un ejemplo, un ingeniero industrial de la universidad de Oviedo, y uno de la universidad Carlos III de Madrid, y ya no hablemos de estudiantes de fuera de nuestras fronteras nacionales. Esto ocurre debido a que el Estado Español, concedió en su día, independencia casi total a las universidades de España y por este motivo encontramos distintos planes de estudios para titulaciones, que en un principio deberían ofrecer las mismas asignaturas y conocimientos. Por otro lado, debemos atender a las grandes deudas contraídas por las universidades (la universidad de León por ejemplo, supera ampliamente los 7 millones de euros de deuda), tras años de incompetencia administrativa, tanto de las propias Universidades, como de la administración general del Estado, ya que entendemos que la totalidad de la enseñanza, debería ser pública y ligada al Estado, no como en la actualidad, que son entes independientes, y por tanto el presupuesto de la Nación, debería incluir los gastos de la enseñanza. Esto provoca que la Universidad se vea obligada en la actualidad a vender su independencia a las grandes multinacionales, para paliar las multimillonarias deudas que tienen. Esto ya no es algo nuevo, por desgracia, para los españoles. Llevamos 30 años sufriendo un paulatino desmantelamiento de todos los organismos públicos de que disponíamos hace años. Esto es por tanto un nuevo robo al pueblo español, pero en esta ocasión no se trata de un bien económico, como pudieran haber sido las privatizaciones de empresas públicas como Telefónica, si no que se trata de la privatización del conocimiento y por tanto el control total de la nación española, en menos de una generación, por parte de las grandes empresas. El EEES, para combatir estas dos realidades de las universidades, pretende por un lado, unificar los planes de estudios de las universidades de Europa y por otro, hacer cargo a las empresas privadas, de la financiación de las distintas titulaciones, a cambio de permitir a las empresas participar de forma definitiva en la elaboración de los planes de estudios. Defenderíamos un sistema educativo que sí igualara los planes de estudios, pero nunca, que esa igualdad se realice con la intromisión de entidades privadas en la toma de decisiones de la Universidad, así como otra serie de medidas que tomará el EEES y las graves consecuencias que conllevarán, como explicaremos posteriormente. En definitiva el EEES pretende conseguir un mundo universitario regido por el principio de eficiencia y de adaptación, a las necesidades económicas de las empresas, en vez de una Universidad como centro de cultura y propulsor de la civilización como entendíamos hasta hace no mucho tiempo.
¿En qué consistirá el cambio de sistema educativo? El EEES traerá consigo numerosas innovaciones al sistema educativo español, comenzando por la desaparición, de la tradicional distribución académica en diplomaturas y licenciaturas, que serán sustituidas por los llamados “Grado” y “Postgrado”. El Grado consistirá en la proporción a los alumnos de una formación universitaria, que aune conocimientos generales básicos y conocimiento propios de cada titulación, orientados a la incorporación al mercado laboral. Con esta medida conseguirán crear una masa de estudiantes, sin los conocimientos necesarios para incorporarse con garantías plenas, al mercado de trabajo, por lo que obligarán en cierta medida, a que los estudiantes continúen con sus estudios de Postgrado. Esto significa que gran cantidad de títulos de diplomaturas, o ingenierías técnicas, se verán devaluados por equipararse, con los futuros Grados. El número de ECTS (la nueva regulación de créditos, que posteriormente trataremos detenidamente y que no deben ser confundidos con los actuales), estará comprendido entre 180 y 240. Por otra parte, los títulos de graduado se adscribirán a una rama del conocimiento: Artes y Humanidades, Ciencias, Ciencias de la Salud, Ciencias Sociales y Jurídicas o Ingeniería y Arquitectura. Los grados tendrá un mínimo de 60 créditos de formación básica en los dos primeros años del grado, de los cuales, al menos 36 serán de formación básica y específica de la rama de conocimiento a la que esté adscrito el título. Para obtener el título de grado, se deberá realizar como en la actualidad un trabajo de fin de carrera de entre 6 y 30 créditos (incluidos en el plan de estudios, siempre que éstos, no deriven de normas, decisiones o prácticas comunes establecidas en la Unión Europea o constituyan un requisito para el ejercicio de actividades profesionales reguladas, así como el conocimiento de idiomas extranjeros ). La duración de los estudios de grado será de entre 3 y 4 años. Este punto es muy conflictivo y sigue debatiéndose, ya que hay países que abogan por planes de estudios de 3+2 (Finlandia, Italia...), otros quieren un plan 4+1, etc. Por su parte los estudios de Postgrado están enfocados a la obtención de los títulos de Máster y de Doctor (segundo y tercer ciclo respectivamente). Los estudios enfocados a la obtención del título de Máster constarán de un mínimo de 60 créditos y un máximo de 120 y estarán enfocados a la formación avanzada y de carácter especializado. Su duración será de uno o dos años. Para poder cursar estos estudios es imperativo, estar en posesión del título de Grado. Una vez obtenido el título de Máster, podremos cursar los estudios de Doctorado, que serán de una duración de tres años y estarán enfocados en la formación avanzada del doctorando en las técnicas de investigación. Este es el título académico que acredita el más alto rango académico y faculta para la docencia y la investigación, de acuerdo con la legislación vigente. ¿En qué consistirán los nuevos créditos de ámbito europeo ECTS? Para poder llevar a cabo el EEES, se debía establecer un Sistema Europeo de Transferencias de Créditos (ECTS), para poder conocer las equivalencias entre las distintas titulaciones. Con esto se pretende potenciar el reconocimiento de títulos y la facilitación y fomento de los programas Sócrates-Erasmus de movilidad territorial. El crédito europeo será por tanto la unidad de medida del saber académico, y que representaran la cantidad de trabajo y enseñanzas, tanto teóricas como prácticas, así como las horas previstas de estudio y trabajo personal del estudiante (trabajos, horas de estudio, seminarios, etc), para superar los distintos objetivos formativos de cada materia del correspondiente plan de estudios. Cada crédito quedará estipulado en un mínimo de 26 horas y un máximo de 30, frente a las 10 horas únicamente lectivas que vienen representando los actuales créditos españoles. ¿Qué más innovaciones traerá consigo el EEES? ¿Es verdad todo lo que se dice? Por desgracia muchas más cosas conllevará la adopción de este sistema. La más destacable es sin duda la eliminación de las becas, ayuda indispensable para multitud de familias, que no podría asumir los gastos acarreados por la educación universitaria. El gobierno pretende engañarnos, diciéndonos que las becas tradicionales, serán sustituidas por otro tipo de becas, las llamadas beca-préstamos, que no es otra cosa que un préstamo que podrá ser solicitado por los estudiantes y que deberá ser devuelto una vez el estudiante comience a trabajar, eso sí, no sabemos si es una broma o qué, pero los planes del gobierno, nos dicen que hay una forma de no tener que devolver dichos préstamos, y aquí viene lo ''gracioso'', será en el caso de que el estudiante, tarde una vez acabados sus estudios, 15 AÑOS en encontrar un puesto de trabajo. ¿Cómo se puede llamar beca a algo, que se deberá devolver una vez acabados los estudios? Esto no es facilitar a los españoles su acceso a la Universidad, si no que es la adjudicación de una hipoteca. Los jóvenes ya no tendrán que esperar a comprarse un piso, para sentir lo que se siente al tener una hipoteca que pagar. ¿Quién sale beneficiado? pues una vez más la gran Banca Mundial. Es decir, entendemos que la Universidad tenderá a la elitización, ya que las familias más humildes simplemente, no podrán hacer frente a los gastos. Los estudiantes pasaremos de ser becarios a ser prestatarios. Ligado a esto hay que enmarcar el hecho explicado anteriormente, de que una gran parte de los títulos de Grado, no serán de gran importancia en el mercado laboral, por lo que se producirá sin remedio, una masificación de los títulos de Postgrado, o eso sería lo lógico, si no fuera, que el acceso a Máster, supone entre 3 y 6 veces más de lo que viene costando en al actualidad los mismos estudios, por lo que podemos entender rápidamente, por qué los ministros de educación les interesa este sistema. Si quieres acceder con garantías a un puesto de trabajo, simplemente tendrás que pagar y si no entrarás a formar parte de una masa, fácilmente manejable por el sistema económico mundial. Mucho se ha hablado también en ciertos ambientes, en contra del EEES, aludiendo que se impartirán menos conceptos y horas lectivas, siempre atendiendo, al número de créditos que se verá menguado, respecto al número actual por titulación. Esto simplemente es la consecuencia de hablar sin conocer previamente, en qué consistirán estos nuevos créditos europeos, ya que no sólo, las carreras no conllevará menos tiempo de estudio, si no que se incrementará, debido a como dijimos anteriormente, de que un crédito actual, equivale a 10 horas lectivas, y los futuros créditos, serán de 30 horas, incluyendo el trabajo personal que actualmente no esta estipulado en los créditos. Esto implicará que se extienda la jornada educativa, en un intento de equiparar las jornadas estudiantiles de media jornada, a una jornada de trabajo de mañana y tarde normal y corriente. Este punto, por tanto, también puede introducirse para rechazar el EEES por parte de las clases más pudientes, las de aquellos alumnos, que sin recursos económicos, estudian en la Universidad por la mañana y por la tarde, trabajan para sufragar los gastos de sus estudios, ya que con el nuevo sistema, les será francamente complicado el compaginar ambas actividades. Una vez más, vemos la elitización de la Universidad y vemos también, como los gobiernos europeos, quieren que nos acostumbremos, a mayores jornadas de trabajo y así ser más fácil para ellos, la introducción de 65, 70 o las horas que quieren semanalmente, para ser “más competitivos”. También existe un sector muy crítico con el aumento de las exigencias académicas en la Universidad. Nosotros por el contrario aplaudiremos toda iniciativa que sirva para aumentar el nivel académico y la preparación del alumnado, ya que entendemos que en la Universidad actual hay demasiada gente que se encuentra cursando estudios universitarios, ''por hacer algo'', por lo que sólo se está fomentando, la existencia de grupos de vagos y vividores, que únicamente sirven para proporcionar un beneficio económico a la Universidad. Entendemos que mucha gente, simplemente no tiene las capacidad intelectual para acometer determinadas empresas académicas, pero por el contrario, comprendemos la situación que ha provocado todo esto. Una sucesión de gobiernos de izquierdas y de derechas, que no se han preocupado por la educación de un pueblo, si no simplemente de la obtención de mano de obra y beneficios económicos. Pedimos fervientemente, que se potencie y se dignifique de una vez, módulos de formación profesional, y sirvan como cauce para aquellas personas que, sin poseer suficiente capacidad para acometer determinados estudios, si serían capaces de verse realizados y con oportunidad laboral, cursando estudios de una formación profesional a la altura de una nación como España. Otro punto a tener en cuenta, como ya comentamos anteriormente, es la futura financiación de la Universidad, que será realizada, a través de los pagos de las tasas de matriculación (incrementadas notablemente) por parte de los alumnos, y de la financiación de entidades privadas. Determinadas multinacionales serán las encargadas de financiar titulaciones, pertenecientes a su campo de acción laboral. Aquí veremos por ejemplo como Telefónica financiará a los Ingenieros en Telecomunicaciones por poner un ejemplo. A cambio de la financiación, las empresas podrán intervenir de forma determinante en la elaboración de los planes de estudios de las titulaciones que financien, con el fin, nos dice el gobierno, de obtener trabajadores mejor preparados para las demandas de las empresas. Esto nos parece bien. La Universidad debería asegurar que sus estudiantes están bien preparados para acometer los desafíos de la vida laboral, pero no se nos pasa por la cabeza, el defender que se apoye la intervención de multinacionales en la toma de decisiones, y por el contrario se quite toda responsabilidad de gobierno a los representantes estudiantiles, que son en definitiva la parte más importante de la Universidad, así como de la España del futuro, como próximos trabajadores. Esto está plasmado por ley. La LOU (Ley Orgánica de Universidades) dice: ''El Consejo de Gobierno estará constituido por el Rector, que lo presidirá, el Secretario General y el Gerente, y por un máximo de 50 miembros de la comunidad universitaria. De estos, el 30 por ciento será designado por el Rector; el 40 por ciento, elegido por el Claustro, de entre sus miembros, reflejando en ambos casos la composición de sus distintos sectores, y el 30 por ciento elegido o designado entre Decanos de Facultad, Directores de Escuela y Directores de Departamento e Institutos Universitarios de Investigación, según establezcan los Estatutos. Además, podrán ser miembros del Consejo de Gobierno hasta un máximo de tres miembros del Consejo Social, no pertenecientes a la propia comunidad universitaria.”. Es decir, los estudiantes, no pintan nada. Si pretenden convertir la Universidad en una ''empresa privada'' (que simplemente se ''fabricará'' trabajadores, cual tornillo fueren), como mínimo deberían permitir que los estudiantes tuvieran también su cota de trascendencia en las decisiones. Los alumnos estudian y sin ellos no habría Universidad, así que tienen derecho a que se les escuche, y su voz tenga una importancia grande. Para ello, lo lógico sería la existencia de un sindicato de estudiantes único, y sin aspiraciones políticas, ya que como ocurre en la actualidad, existen multitud de sindicatos estudiantiles, pero preocupados más, por defender el “antifascismo en las aulas”, que por defender los derechos de los estudiantes, sean de la corriente ideológica que fueran. Volviendo a la financiación de las titulaciones por parte de empresas privadas, queremos realizar una reflexión, que hoy en día, está en boca de multitud de estudiantes, la desaparición de aquellas carreras que no ofrezcan beneficios a las empresas y por tanto no haya ninguna que se haga cargo de sufragar los gastos de la titulación. Este es el caso de muchas titulaciones, sobre todo de la rama de humanidades. El gobierno una vez más nos llama mentirosos, nos asegura que no van a desaparecer titulaciones, y es verdad, al menos los primeros años. Y es que todo está muy bien preparado para que, los estudiantes no nos echemos encima del gobierno, y así una vez comience el nuevo plan, ya no haya marcha atrás. Los primeros años de vida del EEES seguirán existiendo las titulaciones de humanidades, pero... y aquí planteamos un interrogante ¿alguien piensa de verdad, que las grandes empresas, darán su dinero sin esperar beneficio alguno, ya sea obteniendo trabajadores futuros o beneficios de cualquier otro tipo? Nosotros lo tenemos muy claro. A medio largo plazo, se financiarán únicamente las carreras, que puedan proporcionar mano de obra para la patronal, eliminándose el resto. Llegado este punto aseguraremos que la Universidad deja de ser tal, ya no es un centro de saber UNIVERSAL, si no que pasa a ser un taller de entrenamiento y adoctrinamiento de mano de obra, un paso más en la sociedad del materialismo capitalista. Estrechamente vinculado con el EEES se encuentran los planes del gobierno socialista, de endurecer al selectividad, incorporando incluso exámenes orales de lengua extranjera. Esta nueva selectividad tendrá incluso más valor global, que el propio bachillerato a la hora de acceder a estudios superiores. Consideramos apropiado, todo aumento de exigencias, pero consideramos completamente injusto, que se aumente el nivel de una prueba puntual, y por el contrario, el nivel educativo de la educación secundaria y bachillerato, se mantenga en tan bajo nivel como el actual, debido al “ no racismo” de nuestros gobiernos populares y socialista, que no han dejado de bajar el nivel de las enseñanzas primarias y secundaria con el fin, dicen, de facilitar el acceso a la educación a jóvenes inmigrantes sin ningún tipo de conocimientos y sin conocer el idioma español. |
